Historia del básquetbol, el origen y las primeras reglas

Historia del Básquetbol

Durante el congelado invierno de 1891 en Massachusetts, James Naismith, que ejercía como profesor de educación física, se encontraba con un enorme reto: ¿Cómo mantener activos a sus inquietos alumnos sin que se congelaran afuera?

La respuesta no fue algo rebuscado; simplemente colgó dos cestas de duraznos en el gimnasio y les dio un balón, casi como quien inventa un pasatiempo para matar el tiempo.

Así nació el básquetbol, probablemente sin que Naismith imaginara que esas trece reglas bastante sencillas dispararían una fiebre internacional por este dinámico deporte.

En cuestión de semanas, aquellos primeros tiros y rebotes dentro de un espacio cerrado se habían convertido en el chisme del día entre los jóvenes deportistas de Springfield. A veces, la necesidad engendra grandes ideas que viajan lejos y rápido.

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¿Quién inventó el básquetbol y cuáles fueron sus primeras reglas?

En diciembre de 1891, fue James Naismith quien inventó el básquetbol dentro de las paredes de la YMCA de Springfield, Massachusetts.

Y como suele suceder con las mejores historias, no buscaba la gloria mundial; solamente esperaba evitar que los chicos se lastimaran tanto como en el fútbol americano, pero sin dejar que bajaran su nivel físico durante el invierno. El proceso fue sencillo, pero su resultado hoy nos parece casi mágico.

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Primeras reglas del básquetbol

Naismith, además de pensar la idea, redactó de puño y letra las 13 reglas originales, y las colgó en el gimnasio esperando que todos las leyeran.

La meta era simple: juego enérgico, pero sin violencia, donde la astucia valiera más que la fuerza. El manuscrito de esas reglas, que en su momento parecían solo un aviso escolar, con los años llegó a alcanzar el valor de un verdadero tesoro para la historia deportiva.

Las 13 reglas que dieron forma al juego

Las reglas pensadas por Naismith realmente tenían poco misterio, pero sí mucha intención de hacer todo fluido y justo. Si bien ahora las cosas han cambiado aquí y allá, el esqueleto del juego sigue allí.

De hecho, si uno lee esas trece líneas, nota algunos detalles casi entrañables que muestran cómo empezó todo:

  1. El balón podía lanzarse usando una o dos manos y no importaba la dirección.
  2. Se permitía golpear el balón, claro, pero jamás con el puño, que eso sí era malo.
  3. No se podía correr con el balón; había que lanzarlo justo donde se atrapaba, nada de escapadas eléctricas como las de ahora.
  4. Sujetar el balón era solo con las manos; si intentabas usar otras partes del cuerpo, estabas rompiendo las reglas.
  5. Literalmente estaban prohibidos los empujones o contactos bruscos. La primera vez te salvabas con advertencia, pero a la segunda, te ibas fuera del partido hasta el próximo punto.
  6. Golpear el balón con el puño rápidamente se consideraba una falta, así de sencillo.
  7. Si un equipo iba de terco y cometía tres faltas seguidas, el rival se llevaba un punto de premio.
  8. Anotabas gol si lanzabas el balón y quedaba en la cesta (aunque, irónicamente, había que bajarlo con una escalera al principio).
  9. Cuando el balón salía, el primero que lo tocara lo lanzaba de vuelta al juego, sin mayor trámite.
  10. El árbitro principal vigilaba las faltas y las conductas de los jugadores, casi como el maestro del salón.
  11. El otro árbitro solo estaba pendiente del balón: a quién le tocaba y si seguía en juego.
  12. Partido corto: dos mitades de quince minutos con un descansito de cinco en medio; nada de maratones.
  13. El campeón del partido era el equipo con más goles al sonar el final.

¿Qué se consideraba una falta en el juego original?

En el básquetbol que ideó Naismith, una falta era cualquier acción brusca, como golpear o empujar a otro jugador, o usar el puño para jugar el balón.

Lo que llama la atención es la regla de las faltas consecutivas: tres del mismo equipo y, sin excusa, un punto automático para el rival. Esta sanción era menos complicada que el sistema moderno, pero daba mucho peso a la disciplina.

Principio original de NaismithEvolución en el juego moderno
No se puede correr con el balón en las manosDespués aparece el drible o bote, indispensable hoy
El gol se anota en una cesta de duraznosAhora se usan aros sofisticados con red y tablero
Dos mitades de 15 minutosEl formato cambia a cuatro cuartos (12 min en NBA, 10 min en FIBA)
Tres faltas consecutivas = punto para el rivalEl registro de faltas se eleva a tiros libres y conteos personales o de equipo

¿Cómo se expandió el básquetbol por el mundo?

No pasó mucho tiempo para que el básquetbol empezara a dar la vuelta al mundo, lo cual es impresionante.

Un factor decisivo fue la YMCA, que sinceramente hizo más de lo que cualquiera habría apostado, ya que arrastró el deporte por varios continentes, sobre todo a través de sus egresados que lo llevaban de recuerdo y lo implementaban en nuevas comunidades.

Se convirtió en una especie de “secreto a voces” entre estudiantes, quienes rápidamente organizaron partidos en sus localidades natales, incluso cuando apenas y les explicaban las reglas.

El rol de la YMCA y la Primera Guerra Mundial

Un ejemplo de esa velocidad ocurrió durante la Primera Guerra Mundial. Los estadounidenses, en sus ratos libres, pusieron a rodar el balón frente a soldados europeos.

Antes de que muchos se dieran cuenta, el básquetbol se practicaba en Canadá, Francia y hasta lugares tan lejanos para un estadounidense promedio como Puerto Rico.

En menos de una generación, había ligas y clubes a lo largo de Europa. Este tránsito cultural logró que en varias ciudades europeas ya hubiera una pequeña tradición antes de 1920.

El básquetbol se comienza a hacer popular en el mundo

La creación de la FIBA y los primeros torneos internacionales

La necesidad de organizar todo ese entusiasmo llevó a fundar la FIBA en 1932, como si el básquetbol sintiera que tenía que ordenar su propio caos juvenil. Su misión era establecer reglas claras y facilitar competencias internacionales.

Desde ese momento, fue más fácil que equipos de diferentes países pudieran enfrentarse sin perderse en malas interpretaciones o disputas de patio escolar.

¿Quiénes fundaron la FIBA? Estos fueron los elegidos:

  • Argentina
  • Checoslovaquia
  • Grecia
  • Italia
  • Letonia
  • Portugal
  • Rumanía
  • Suiza

Bajo la batuta de la FIBA, rápidamente surgieron los primeros campeonatos internacionales. Eso sí, el gran salto fue cuando el básquetbol entró, nada menos, que a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

Si alguien tenía dudas sobre la globalización del deporte, ese momento las disipó. Desde entonces, el crecimiento fue constante y más veloz de lo esperado.

El nacimiento de la NBA y la era profesional

Por el lado profesional, el básquetbol tomó impulso cuando se creó la NBA. La liga nació a partir de la BAA, allá por 1946, con metas bastante ambiciosas: organizar en serio el deporte en Estados Unidos y hacer que la competencia no fuera solo local.

Los grandes estadios y las transmisiones apenas se asomaban, pero ya la idea de convertir el básquetbol en un espectáculo masivo flotaba en el ambiente, como quien sospecha de una próxima tormenta.

De la BAA a la consolidación de la NBA

La cosa se puso realmente interesante cuando la BAA se fusionó con la NBL en 1949. En vez de solo sumar equipos, lo que hicieron fue crear un emporio moderno en el que, poco a poco, reunió a los atletas y entrenadores más habilidosos.

La NBA fue perfeccionando las reglas y sumando novedades, como el ahora famoso reloj de posesión, que impidió que los partidos se volvieran lentos y predecibles.

El salto de calidad en el espectáculo fue tan claro que hasta la prensa más reticente acabó siguiendo las estadísticas con gusto. Durante las siguientes décadas, la NBA creció como la espuma y fue sumando franquicias.

Con su influencia, el básquetbol estadounidense se convirtió en la mayor referencia de profesionalismo y atracción para los mejores talentos de todo el globo.

El básquetbol se va haciendo profesional

El impacto global de la liga profesional

No hay que ir muy lejos para notar la fuerza de la NBA en la cultura global. Figuras como Michael Jordan, Magic Johnson o Kareem Abdul-Jabbar salieron de esa liga para pasar casi a la categoría de mitos.

El básquetbol dejó de ser un simple deporte universitario y se transformó en un negocio internacional que mueve millones.

Hoy, los galardones como el MVP o el All-NBA son sueños de miles de jóvenes que driblan en cualquier cancha del planeta.

La llegada y el desarrollo del básquetbol en México

México no tardó tanto en sumarse al auge mundial del básquetbol. De hecho, en 1902 ya se jugaban partidos gracias a la llegada de Guillermo Spencer, quien trabajaba en el Instituto Metodista de Puebla.

Él fue el motor detrás del primer partido documentado en el país, aunque todavía era un evento discreto y solo unos cuantos sabían lo que estaba ocurriendo. Las semillas plantadas por Spencer germinaron bastante rápido, como ocurre cuando la curiosidad es más fuerte que la rutina.

Puebla fue la cuna del básquetbol mexicano

Puebla: la cuna del básquetbol mexicano

Si hay un sitio que puede presumir de ser cuna de este deporte en México, sin duda es Puebla. Allí la fiebre del básquetbol se propagó primero entre los estudiantes, casi como un secreto contagioso.

No por nada los primeros torneos escolares surgieron justo en esa ciudad, y ese entusiasmo inicial se fue extendiendo por el centro del país a velocidades que sorprendieron incluso a los organizadores originales.

¿Cuándo se jugó el primer partido en México?

El 5 de mayo de 1905 se jugó el primer partido público y con bombo y platillo en Puebla, y fue todo un acontecimiento al formar parte de los festejos de la Batalla de Puebla.

Este partido no solo estrenó formalmente el básquetbol frente al público mexicano, sino que a partir de allí se multiplicaron los clubes y la participación de los jóvenes en distintas ciudades.

Los primeros triunfos y la consolidación del deporte

México logró rápidamente victorias que dejaron huella. La selección nacional derrotó a Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1926, lo cual llenó de entusiasmo a los seguidores y abrió aún más puertas para el deporte.

Sin embargo, lo que realmente puso al básquetbol nacional en el mapa fue la increíble medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936.

Para muchos, fue un momento tan icónico como un triple sobre la chicharra; marcó un antes y un después que nadie esperaba tan pronto.

Por cierto, el básquetbol femenil en México no se quedó atrás. Ya en 1916 había equipos entre jóvenes y para 1922, la SEP organizó la primera competencia oficial del género.

Hoy en día, hay una estructura sólida, con ligas como la LNBP para varones y la LMBPF para mujeres, quienes también han sabido ganarse el respeto de la afición.

Para resumir: el trayecto del básquetbol desde aquel modesto gimnasio en Massachusetts hasta convertirse en uno de los deportes favoritos de México es impresionante.

Nació con reglas simples y mucho ingenio, y fue adaptándose a las circunstancias y las culturas, sin dejar de encantar a nuevas generaciones que ven en el juego una pasión compartida.

Hoy, el básquetbol mexicano puede presumir de una historia rica y vibrante, que va desde los humildes inicios en canchas escolares de Puebla hasta la consolidación de ligas profesionales y una afición que lo sigue fielmente.

Un tremendo ejemplo de cómo una sencilla propuesta para pasar el invierno puede unir a millones en torno a la misma emoción deportiva.